25 ene. 2011

Perdiendo el glamour...

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Recordar cómo sucedió... Hmmm no, no lo recuerdo bien... Que comí tampoco y cómo terminé en esa situación no sé.

Solo recuerdo que estaba en la U, y quería hacer CACA... Si, CACA. Diría popo, hacer del dó, pero no... Si el glamour se va a perder, se pierde todo... Nada de semi-desnudez... En cueros.

El punto es que las mujeres siempre andamos papel higiénico (aunque he conocido algunas cochinillas que no andan y mejor ni pregunto cómo se limpian los nines en un baño público.. IUK).

Y bueno, dije... Juguemos valiente, acá no queda de otra que hacer mis necesidades "humanas" en un baño de la U, tenía clases después y mi culo el cuál siempre había sido selectivo y optaba por el estreñimiento antes que sentarse en cualquier taza, clamaba con urgencia por un inodoro (lo cuál me extrañaba).

Después un experto en hacer caca en la U me dio baños ideales pero yo como una newbie dije... Pfff, estoy en sociales, cago en sociales (y sí, una de las más malas decisiones que he tomado en mi vida).

Llegué limpié la taza unas mil veces, la envolví más que cuándo uno se enrrolla con las cobijas cuándo hace frío y puse mi pequeñas nalgas en el "asiento"... Contar cómo me esforcé porque "aquello" saliera... Sentía que paría caca. Me hacía porras en mi cabeza...

Y empecé a escuchar pasos y más pasos... Las mujeres empezaban a cuchechear y yo, yo esperando que ellas se fueran, cuando una toco a mi puerta y dijo: ¿Hay alguien allí? (Cómo si yo fuera tan tonta para que ella o ellas no hubieran visto mis converse rojas). Sude frío, me limpié rápidamente, lavé mis manos y salí con la cabeza viendo pal piso... Roja, roja... Dije algo, no sé qué. Pero sé que dije algo y casi que salí corriendo.

Mi "estógamo" tenía una batalla, 300 (la película) era mantequilla a la par del crujido de mis tripas. Y bueno, me dije... Vua a cagar a mi casa...Tomé el bus e iba sudando frío, comprimía las nalgas, respiraba agitado y clamaba porque nadie hiciera parada hasta llegar a mi casa.

Estaba a un kilómetro de mi casa y no pude más.. Vi mi escuela y mi culo me ordenó bajarme del bú. Y sí, como el mismo Murphy, ese día al parecer había congreso y estaba cerrado.

Corrí, corrí, corrí... No podía más, empecé a caminar despacio, me sentía como un gusano retorciéndome. Estuve a punto de bajarme los pantalones en el primer lote baldío que viera, pero no... Murphy no era bueno conmigo. Tomé el camino largo y me dije, claro, ahora pasó por donde papi que es más cerca que mi casa (papi vive a 100 metros de mi casa). Y ese día papi no estaba.

Llegué a mi casa, pegaba brincos, y cómo siempre pasa, no encontraba las llaves... Las encontré, abrí un portón... Faltaba el otro portón... Mi estógamo tenía un concierto intestinal que Mozart moriría por haber oído.

Y mi culo clamó... Tranquila dije, ya estoy en mi casa, solté el aire, viento, pedo... O cómo cultamente lo quieran llamar... Y era CACA.... CACA deslizada por mis nalgas...

Era diarrea y yo de ingenua creía que era un aire, viento, pedo o el eufemismo con que lo decoren... No sabía si llorar, reír o que... Pero por dicha, estaba en mi casa.

Las piernas, las nalgas... Toda embarrada de caca... Y eso no fue lo peor... Lo peor fue que andaba de esos jeans que usualmente son dos tallas menor a las que uno realmente debería usar y sí, fue una batalla quitarlo...

Lo demás, lo demás queda a la imaginación...

Y sí, las putas también cagamos y nos da diarrea :(

2 comentarios:

  1. jajajajaja mae demasiado bueno, me reí un montón.

    Y buehhh a cualquiera la pasa, a de haber mas de mil historias acerca de lo que es estar "cagandose" y sudando frío y no encontrar donde posar las nalgas, solo que no todos tienen la valentía que vos tuviste para contarlo :-)

    Que la pases bien, saludos del ÂחÃŁÎŢÍ¢Ø

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  2. Que mala nota que esas doñas no la dejaran cagar en paz en sociales.

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