13 oct. 2015

Genes

Loli brincaba en la puerta, aruñaba el piso, ladra de mentiras, más un gemido que un ladrido, es su forma de decir que hay alguien al otro lado de la puerta.

Salgo y es mi vecinita, quién tiene 1 año 6 meses y 4 días (bromeo, pero sólo los noviazgos que empiezan y a los bebés les cuentan los días y meses) No sé quién salta más, si Loli o mi vecinita. Aprende a caminar, no hay mucho de dónde agarrar, excepto mi portón, dónde termina cuál oso perezoso aferrada a la rama porque aún le tiemblan las piernitas y los huecos en la acera no le dan mucha estabilidad. Su abuelita hace la gracia, le dice que tire besitos, yo medio sonrío, le saco la lengua y la saludo. Su abuelita habla de lo inteligente que es, como si su nieta fuera Einstein, quiero cambiar de tema, los bebés me dan alergia, ni sirvo para reírle gracias,  nunca ha sido mi conversación favorita, le hablo del clima y le comento que dejé un disco prendido... Lo sé, huída cobarde.

Mami pregunta:
-¿Quién era?

-La reina del barrio, sonrío porque su abuelita compró todos los votos en el maternal. Aunque a mí nunca vino a venderme alguno, mi curiosidad fue tanta que pasé por el maternal a ver sí era cierto, un hoja de papel en la puerta lo decía, era reina de los bebés de 0 a 2 años.

Me río recordando la anécdota... Pero tengo un pensamiento que no puedo sacar de la cabeza.
-Bebé más fea

Mami suelta la carcajada y yo sigo en mí pensamiento.

-Bueno, es que no tiene a quién salir bonita. Su abuela es fea, su bisabuela es fea, su mamá... Fea y tras de eso sin gracia. Su papá... Uy no, pensándolo mejor, ella salió bonita para esa herencia genética.

5 oct. 2015

Tan alto como el Empire States

Había logrado llegar al hostel, dejar mi maleta y volver a salir. Tocaba buscar a Mr. New York.

Buscaba un teléfono público, monedas... Caminaba por New York, pérdida sin siquiera sentirme así. No era mi charco, los edificios eran enorrrmes. Veía las calles, avenidas todo ordenado. 103th, 101th. El mapa funcionaba perfectamente, esa era mi sorpresa.

Marqué su número, contestó. Brincaba de una pierna. Sólo le dije, Columbus y se me acabaron las monedas. Tomé el metro y me fui.
Buscaba un teléfono que funcionará, una rayita de WiFi. Una paloma mensajera... Una señal de humo.

Fui por un cafeé. Una raya de WiFi... Me llegaba un mapa... Le pregunteé a un empleado, no entendií nada de lo que deciía. Su ingles arabe rebotaba por todo mi cerebro. Un alma compasiva me ofreciía ayuda. Todo estaba resuelto.


Sentada en frente del Columbus con el corazón agitado. Estaba en New York sin dormir... Había tomado el metro para llegar. Lo esperaba. Taxis amarillos iban y venían, buses de dos pisos. Todo era nuevo, se respiraba ciudad.
Me hice que no lo veía, caminó hasta mí, se sentó a la par y lo seguí ignorando. Mr. New York estaba a mí lado... Era un señor de esos guapísimos (y sólo señor porque tenía canas, que uyyyy) pero en pantalones cortos, su estilo informal lo hacía más salvaje... Era sexy.

Caminamos por el Central Park, me hablaba del monumento a John Lennon, cómo no perderme en el parque, andar en bicicleta, lo que quería conocer, mi viaje.. Mis ojos buscaban los suyos, pero sólo llegaban a su pecho. Era altísimoooo (1,97cm) y sentía que nos conocíamos desde siempre, a su lado yo era una newyorkina más.

Metro, bus, caminar. Agradecí el consejo de mi amigo, zapatos cómodos.
Fuimos por las mejores margaritas de mi vida (blasfemo no recordar el nombre). Entre risas, me pidieron ID porque a su lado me veía una niña. Él se reía a carcajadas mientras le decía a la mesera que celebraba mis 30.
Fuimos por las partes emblemáticas de Manhattan. Él era mi guía turística. Y buscaba palabras en español para hacer las pláticas más amenas. 

Mis ojos se perdían entre olores y gente, sentí que flotaba, un sueño. Esas veces que sientes que ya habías estado allí antes, tantas veces visto en películas y series. Estaba en el Gran Central.
Acomode mi cámara, ajuste el ISO, balance de blancos, nada. Seguía sin verse nada.

Él reía a carcajadas... Yo no sabía que pasaba.
-Mira, así se debe ver mejor (mientras quitaba la tapa de la cámara)

3 oct. 2015

Houston, tenemos un problema PARTE II

PARTE I  


-Nos vemos mañana, dormimos en un hotel cerca del aeropuerto y nos vamos a NY el jueves.


Se me salía el corazón, juntar el ganado en New York. ¿Qué putas estaba pagando?

Mr. Pensilvania venía a cagarse en mí, al final de todo. Me había bateado, se había desaparecido y escribía para decirme que podía verme el mismo día que iba a ver a Mr. New York.

La indignación es que de todos los días, había escogido ESE.

Mi cerebro se encendió:

-Mejor nos vemos el jueves, el miércoles estoy llegando a New York en la madrugada y lo que quiero es dormir todo el día.

-Me siento como un niño, estoy muy ansioso por verte, nos vemos el jueves.

Corrí por todo el aeropuerto, cogí el tren para ir a Pensilvania.

Me dejó, lo dejé, nos dejamos. 10 minutos antes se había ido, blasfemaba que los gringos no tuvieran nuestro reloj tico :(

Esperé en Filadelfia, toda la noche, la madrugada, esas escenas donde ves a las personas dormir en la terminal... Quería dormir, pero tenía miedo de que me robarán mi maleta, o dormir tanto y despertar tarde... Todo y nada. Recordar me provoca un cansancio mental.

24 horas en pie. Llegué a New York, estaba pérdida, desesperada y sin WiFi para ver pa' donde agarraba, la gente corría, pasaba, venía se iba. Desaparecía y se volvía a multiplicar más personas.

Empecé a ver el comportamiento de la gente, al fin veía las metrocard (tarjeta que sirve para pagar los tiquetes del metro). Iban a una máquina, ponían dinero, tomaban... Y así, agradecí a mis genes de observación, cuál monito de experimento, tomé mi tarjeta, le dije sí a todo y allí estaba lista para tomar un metro andando por New York.

Saqué todos los mapas que había impreso cuál Dora la Exploradora y empecé a buscar como llegar al hotel...

Vi los letreros, crucé dedos y dije, total... Puedo tomar el de vuelta, sí me equivoco....


2 oct. 2015

HOUSTON TENEMOS UN PROBLEMA Parte I

Estaba molesta, Mr. Filadelfia me había dicho sí, luego no, luego sí...

Y así sin más.

Me dije, a la mierda todo.

Me vestí hermosa, muy hermosa. Vestido, botas (de esas decisiones inteligentes, pero con pizca de tontez) Ahhh sí, pero la típica maleta de gringuito. Enorme, enorme pero se iba de CarryOn (conmigo, sobre mi cabeza, sin razones para perderla, o esperarla... Ella se bajaba conmigo).

Y así fue... Llegué a Custom (o algo así) donde le dices al Gringuito que no quieres quedarte allá, que solo vas a pasear por unos días, que amas tu país y prometes volver, sí él conoce tu país, te hace conversación o te tuerce la cara. A mí me trató bien y me dio la ruta "fácil".

Entre tanto letrero de salida, de allá pa' acá, de acá pa' allá. En el aeropuerto de Houston, me enviaron por la salida equivooocada y yo, yo ya estaba saliendo a Houston, cuándo debería estar tomando otro avión. Allí detestaba mis tacones... Con todo el corazón. Llegué a la puerta y no había nadie. Me temblaba todo el cuerpo y no sabía ni reaccionar.

Una chica vestida hermosísimo, sacó su teléfono, abrió una aplicación y me dice:
-¿Cuál es el número de su vuelo?
-Le enseñaba mi papel (hablo feo inglés... Decir números y letras... PEOR).

Está en la puerta H21 (al otro lado de donde estaba).

Estaba atrasado porque estaba en mantenimiento y (situación que sino hubiera pasado, me dejaba).

Y pues, basta decir que llegué a Filadelfia, una hora después...


20 ago. 2015

Mi odio por volar

Es mentira decir que recuerdo la primera vez que volé. Lo que más recuerdo fue la maleta, la bendita maleta, empacar. Eso. Odio volar, no puedo dormir en un avión, lo intento, no puedo. Me dan asco los servicios del avión, imaginarme teniendo sexo allí, se me hace imposible. Esperar 3, 4 horas sentada en el aeropuerto, estar sentada en el avión 2, 3, 4, 5 horas sentada en el avión. Peor sin querer le toca el asiento del medio, con gorditos alrededor. O peor ventana,y gente durmiendo... Y con ganas de ir al baño. Y me decía una señora cómo de 70;
-Yo odio volar, pero es la forma más rápida de llegar.

Hay muchas personas que nunca han volado, qué esperan hacerlo... Y pues este post lo escribo para la Karla del 2013 que buscaba y leía todo, por eso, iba a volar a Estados Unidos y oía mil rumores de todo lo que era prohibido, la pasta de dientes, el desodorante. Todo era prohibido. O peor aún, podían perder su maleta. Sin dinero, sin ropa... Jamás.

Yo saqué mi pasaporte porque esperaba volar... Lo usé la primera vez,por vía terrestre, conocí Algunos sitios en Nicaragua. 

Y pues, después de ya varios viajes, incidentes, accidentes, inesperados y demás, les dejo consejos para todo aquel que se prepara a viajar.

1. Se  decía que el martes era el mejor día para comprar un tiquete: Falso. Actualmente la internet guarda cookies y Google es tan hábil que sabe todo lo que estas buscando. Por eso una vez qué haces una búsqueda, todos los resultados irán tras eso. (Aún hoy, me llegan promociones de hoteles en New York, y anuncios en Facebook).

 Los tiquetes más baratos se encuentran en los días más incómodos. Lunes, o viajar en la noche o largas esperas entre aeropuertos. Así que si quieres saber precios usa Momondo o Kayak, pon el aeropuerto que te quede más cerca y a dónde quieres ir, juega con las fechas, un día antes, un día después pueden ser $100 más o menos. Crea alertas. Igualmente es importante la disponibilidad que tienes para viajar, nada haces encontrando un vuelo barato si en tu trabajo las vacaciones son asignadas o no tienes dinero para comprar una oferta. O peor aún, el pasaporte vencido (o sinnnn pasaporte).

2. Cambiar un tiquete de fecha es casi imposible, a menos que hayas pagado más para poder hacerlo, cada recambio (dependiendo de la aerolínea) puede costar más de $150 - sumado al precio del otro tiquete. Por lo que si estás a punto de comprar, revisa bien las fechas, muyyyy bien. 

3. Cuando viajas a Estados Unidos debes verificar bien los tiempos de conexión entre un avión y otro (los otros países no me han hecho tanto trámite en Migración y no he tenido la dicha de ir a Europa). ¿Qué significa ésto? Significa que si estás viajando de San José a Orlando (por ejemplo) posiblemtente haya una escala en un aeropuerto antes de llegar a tu destino. Y al pasar por migración, dependiendo del volumen de pasajeros, pierdas una hora en Migración y puede que los inspectores confundan tu miedo por perder el otro vuelo con el miedo a qué estás haciendo algo malo. Además puede que tengas que esperar por tus maletas para moverlas a otro avión. 

4. Aprende a empacar: es mejor viajar con un equipaje de mano (carryon) que va contigo, encima de tu cabeza o bolso-cartera (bajo tus pies) que una gran maleta que debes chequear con la aerolínea. Aunque claro, hay ciertas reglas: no más de 100ml en líquidos empacados en bolsas plásticas, no objetos punzocortantes. Así que si quieres llevar shampu, acondicionador, crema, maquillaje. Debe ser en pequeños envases, de lo contrario te lo botan. En pocas palabras, el carry on es llevar lo esencial, además debes validar las medidas con cada aerolínea. Yo empaqué ropa para un mes, claro haciendo cálculos de lo que iba a vestir cada día y viendo que pudiera hacer combinaciones. Pero sino te interesa empacar así, puedes empacar y chequear con la aerolínea.

5. Siempre anda una manta-sábana, almohada, zapatos cómodos, un suéter, una botella vacía.  En los aviones hace un frío en la noche, peor si apagan las luces. Brrrrrr. Además puede que tu vuelo se atrase y debas descansar en el aeropuerto...

6. Nunca está de más revisar las puertas de abordaje, planos del aeropuerto. Muchos aeropuertos tienen sus salidas internacionales y domésticas separadas por kilómetros, y pisos. Así que es másfácil correr cuándo sabes para donde ir. (2 minutos más de atraso y pude perder el último tren que salía del aeropuerto, lo que significaba dormir en el aeropuerto por 5 horas). 

7. Comer bien... La comida en el aeropuerto es cara. Recuerdo haber llevado unos sandwich en mi maletín, toda una comehuevos. A gloria me supieron, cuándo anunciaban que mi vuelo estaba retrasado por 4 horas.

8. Al aeropuerto hay que ir con tiempo, se recomienda 3 horas para vuelos internacionales. Lo que es un fastidio. Pero una vez que te deja un vuelo, aprendes la lección. Esmejor esperar, que el avión no te va a esperar. Además muchas veces te dicen que tienes que estar en la puerta G56 y al llevar cambiaron a la C3. (Por eso, los zapatos cómodos).  Igualmente también considerar presas, accidentes de tránsito, lo lejos que estas del aeropuerto. Así que es mejor estar cerca del aeropuerto la noche anterior. No vaya a ser que les pase como a mí, que cerraron calles por un incendio forestal (y me pasó en Estados Unidos, no acá). Tuve que pagar nuevamente tiquete, 2 noches de hotel, 9 comidas más. Aunque no me quejo, hubo una historia allí repartids en el blog.

Ypues, según me vaya acordando, les chismeo. Igualmente Karla del 2013, espero este post le haya servid.

Hasta que se cansen las alas

Había movido cielo y tierra... Iba a volar... Tenía miedo de ir sola, pero ya me había armado de valor.

Iría a NewYork, busqué en internet como loca, me afilié a cuánta página de actividades había, Couchsurfing, Meetup, Grupos en Facebook.

Conocía gente, lo conocí a él. Me escribió un mensaje hermoso. Ví sus fotos, me enamoré de él, es de esos señores guapos que le lucen las canas, alto, altísimo. Señor sólo porque era divorciado, con hijos y tenía más de 40. Para mí era el sexy newyorkino que se había ofrecido de guía turística, todo un Mr. New York

Las conversaciones por whatsapp era divertídisimas, quería ya estar allá.

Le conté mi historia. Tendría que hacer escala y llegaría a New York a las 3am, sin reservación. Me había ofrecido hospedaje. Iría a su casa, dormiría un rato y luego saldríamos a descubrir New York.

No llevaba maleta, sólo mi bolso "mochilero" (algún día voy a hacer posts sobre empacar y hacer maleta, que ya me siento experta ja) y todo iba bien... 

Primer aeropuerto, Houston... "Sin problemas" -al principio. Una hora más al reloj. 

Pasé aduanas, me brinqué las colas, tomé el camino equivocado y salí a la habitación dónde interrogan a los "sospechosos" y pues con mi sexy acento latino pedí disculpas, los policías me sonrieron y se disculparon por los malentendidos. Yo corría por el aeropuerto.

Porque claro el Juan Santamaría es como la casita de Barbie, comparado con ese aeropuerto. Además las salidas domésticas e internacionales están a años luz. Corría por el aeropuerto de la puerta E a la C. Al llegar, mi puerta había cambiado, ya no era la C40 era la C10. Se me salía el corazón del pecho. Llegué a tiempo por una simple razón, el vuelo tenía un retraso y le estaban dando mantenimiento. A las 3am me estaría esperando Mr. New York

Llegué a Aeropuerto de Filadelfia y a correr por el último tren para la ciudad. Corría por la estación de tren... El tren a Nueva York se había ido hacía 3 minutos. Y cómo típica película gringa, tuve que esperar en la estación a que saliera el primer tren a las 5am del día siguiente.

Al celular me llega un mensaje, Mr. Filadelfia, él que me pagó los tiquetes, por él que estaba en Pensilvania esperando un tren, él que me plantó y me pidió cancelar los planes:

-Nos vemos mañana, dormimos en un hotel cerca del aeropuerto y nos vamos a NY el jueves.

Y así sin querer queriendo, se me juntaba el ganado.