20 ago 2015

Mi odio por volar

Es mentira decir que recuerdo la primera vez que volé. Lo que más recuerdo fue la maleta, la bendita maleta, empacar. Eso. Odio volar, no puedo dormir en un avión, lo intento, no puedo. Me dan asco los servicios del avión, imaginarme teniendo sexo allí, se me hace imposible. Esperar 3, 4 horas sentada en el aeropuerto, estar sentada en el avión 2, 3, 4, 5 horas sentada en el avión. Peor sin querer le toca el asiento del medio, con gorditos alrededor. O peor ventana,y gente durmiendo... Y con ganas de ir al baño. Y me decía una señora cómo de 70;
-Yo odio volar, pero es la forma más rápida de llegar.

Hay muchas personas que nunca han volado, qué esperan hacerlo... Y pues este post lo escribo para la Karla del 2013 que buscaba y leía todo, por eso, iba a volar a Estados Unidos y oía mil rumores de todo lo que era prohibido, la pasta de dientes, el desodorante. Todo era prohibido. O peor aún, podían perder su maleta. Sin dinero, sin ropa... Jamás.

Yo saqué mi pasaporte porque esperaba volar... Lo usé la primera vez,por vía terrestre, conocí Algunos sitios en Nicaragua. 

Y pues, después de ya varios viajes, incidentes, accidentes, inesperados y demás, les dejo consejos para todo aquel que se prepara a viajar.

1. Se  decía que el martes era el mejor día para comprar un tiquete: Falso. Actualmente la internet guarda cookies y Google es tan hábil que sabe todo lo que estas buscando. Por eso una vez qué haces una búsqueda, todos los resultados irán tras eso. (Aún hoy, me llegan promociones de hoteles en New York, y anuncios en Facebook).

 Los tiquetes más baratos se encuentran en los días más incómodos. Lunes, o viajar en la noche o largas esperas entre aeropuertos. Así que si quieres saber precios usa Momondo o Kayak, pon el aeropuerto que te quede más cerca y a dónde quieres ir, juega con las fechas, un día antes, un día después pueden ser $100 más o menos. Crea alertas. Igualmente es importante la disponibilidad que tienes para viajar, nada haces encontrando un vuelo barato si en tu trabajo las vacaciones son asignadas o no tienes dinero para comprar una oferta. O peor aún, el pasaporte vencido (o sinnnn pasaporte).

2. Cambiar un tiquete de fecha es casi imposible, a menos que hayas pagado más para poder hacerlo, cada recambio (dependiendo de la aerolínea) puede costar más de $150 - sumado al precio del otro tiquete. Por lo que si estás a punto de comprar, revisa bien las fechas, muyyyy bien. 

3. Cuando viajas a Estados Unidos debes verificar bien los tiempos de conexión entre un avión y otro (los otros países no me han hecho tanto trámite en Migración y no he tenido la dicha de ir a Europa). ¿Qué significa ésto? Significa que si estás viajando de San José a Orlando (por ejemplo) posiblemtente haya una escala en un aeropuerto antes de llegar a tu destino. Y al pasar por migración, dependiendo del volumen de pasajeros, pierdas una hora en Migración y puede que los inspectores confundan tu miedo por perder el otro vuelo con el miedo a qué estás haciendo algo malo. Además puede que tengas que esperar por tus maletas para moverlas a otro avión. 

4. Aprende a empacar: es mejor viajar con un equipaje de mano (carryon) que va contigo, encima de tu cabeza o bolso-cartera (bajo tus pies) que una gran maleta que debes chequear con la aerolínea. Aunque claro, hay ciertas reglas: no más de 100ml en líquidos empacados en bolsas plásticas, no objetos punzocortantes. Así que si quieres llevar shampu, acondicionador, crema, maquillaje. Debe ser en pequeños envases, de lo contrario te lo botan. En pocas palabras, el carry on es llevar lo esencial, además debes validar las medidas con cada aerolínea. Yo empaqué ropa para un mes, claro haciendo cálculos de lo que iba a vestir cada día y viendo que pudiera hacer combinaciones. Pero sino te interesa empacar así, puedes empacar y chequear con la aerolínea.

5. Siempre anda una manta-sábana, almohada, zapatos cómodos, un suéter, una botella vacía.  En los aviones hace un frío en la noche, peor si apagan las luces. Brrrrrr. Además puede que tu vuelo se atrase y debas descansar en el aeropuerto...

6. Nunca está de más revisar las puertas de abordaje, planos del aeropuerto. Muchos aeropuertos tienen sus salidas internacionales y domésticas separadas por kilómetros, y pisos. Así que es másfácil correr cuándo sabes para donde ir. (2 minutos más de atraso y pude perder el último tren que salía del aeropuerto, lo que significaba dormir en el aeropuerto por 5 horas). 

7. Comer bien... La comida en el aeropuerto es cara. Recuerdo haber llevado unos sandwich en mi maletín, toda una comehuevos. A gloria me supieron, cuándo anunciaban que mi vuelo estaba retrasado por 4 horas.

8. Al aeropuerto hay que ir con tiempo, se recomienda 3 horas para vuelos internacionales. Lo que es un fastidio. Pero una vez que te deja un vuelo, aprendes la lección. Esmejor esperar, que el avión no te va a esperar. Además muchas veces te dicen que tienes que estar en la puerta G56 y al llevar cambiaron a la C3. (Por eso, los zapatos cómodos).  Igualmente también considerar presas, accidentes de tránsito, lo lejos que estas del aeropuerto. Así que es mejor estar cerca del aeropuerto la noche anterior. No vaya a ser que les pase como a mí, que cerraron calles por un incendio forestal (y me pasó en Estados Unidos, no acá). Tuve que pagar nuevamente tiquete, 2 noches de hotel, 9 comidas más. Aunque no me quejo, hubo una historia allí repartids en el blog.

Ypues, según me vaya acordando, les chismeo. Igualmente Karla del 2013, espero este post le haya servid.

Hasta que se cansen las alas

Había movido cielo y tierra... Iba a volar... Tenía miedo de ir sola, pero ya me había armado de valor.

Iría a NewYork, busqué en internet como loca, me afilié a cuánta página de actividades había, Couchsurfing, Meetup, Grupos en Facebook.

Conocía gente, lo conocí a él. Me escribió un mensaje hermoso. Ví sus fotos, me enamoré de él, es de esos señores guapos que le lucen las canas, alto, altísimo. Señor sólo porque era divorciado, con hijos y tenía más de 40. Para mí era el sexy newyorkino que se había ofrecido de guía turística, todo un Mr. New York

Las conversaciones por whatsapp era divertídisimas, quería ya estar allá.

Le conté mi historia. Tendría que hacer escala y llegaría a New York a las 3am, sin reservación. Me había ofrecido hospedaje. Iría a su casa, dormiría un rato y luego saldríamos a descubrir New York.

No llevaba maleta, sólo mi bolso "mochilero" (algún día voy a hacer posts sobre empacar y hacer maleta, que ya me siento experta ja) y todo iba bien... 

Primer aeropuerto, Houston... "Sin problemas" -al principio. Una hora más al reloj. 

Pasé aduanas, me brinqué las colas, tomé el camino equivocado y salí a la habitación dónde interrogan a los "sospechosos" y pues con mi sexy acento latino pedí disculpas, los policías me sonrieron y se disculparon por los malentendidos. Yo corría por el aeropuerto.

Porque claro el Juan Santamaría es como la casita de Barbie, comparado con ese aeropuerto. Además las salidas domésticas e internacionales están a años luz. Corría por el aeropuerto de la puerta E a la C. Al llegar, mi puerta había cambiado, ya no era la C40 era la C10. Se me salía el corazón del pecho. Llegué a tiempo por una simple razón, el vuelo tenía un retraso y le estaban dando mantenimiento. A las 3am me estaría esperando Mr. New York

Llegué a Aeropuerto de Filadelfia y a correr por el último tren para la ciudad. Corría por la estación de tren... El tren a Nueva York se había ido hacía 3 minutos. Y cómo típica película gringa, tuve que esperar en la estación a que saliera el primer tren a las 5am del día siguiente.

Al celular me llega un mensaje, Mr. Filadelfia, él que me pagó los tiquetes, por él que estaba en Pensilvania esperando un tren, él que me plantó y me pidió cancelar los planes:

-Nos vemos mañana, dormimos en un hotel cerca del aeropuerto y nos vamos a NY el jueves.

Y así sin querer queriendo, se me juntaba el ganado.

13 ago 2015

Cambio de planes

Quería empezar a escribir por el final de éste viaje, pero el final es tan fuera de lo esperado y bello para mí,que mejor llevemos un orden acordado.

(Pucha, y pues a empezar a usar nombres, ficticios, pero nombres porque viene el chicle de historias).

Mi amiga me dijo que necesitaba un plan B, estaba viajando a las Yunai a conocer a alguien esperando que todo fuera hermoso. Y pues claro, hice una llamada y mi plan B era un ex-amor. Estaría tres semanas con Mr. Pensilvania y la escapatoría era Mr. Florida en caso de que Mr. Filadelfia quisiera mis órganos, o me usará como esclava sexual. 

Pasaron 2 días y Mr. Filadelfia me decía que cancelará todo... No podía recibir mi visita. 

¿Qué putaaaaas pasa? Moví cielo y tierra, la aerolínea me cobraba $200 por cambio... Y eran tres cambios, $600 ( y había pagado $700).

Mejor dicho yo compré tiquetes así:
San José (Costa Rica) - Houston (ida y vuelta)
Houston - Casa de Mr. Pensilvania
Houston - Casa de Mr. Florida

Me dije, a la mierda... Viajo, porque viajo. Era mi cumpleaños 30, me lo merecía, un regalo, él regalo.

Busqué que hacer conmigo... Pues nada... Pedalear hasta que se cansarán las piernas, porque mi actitud volaba por los cielos. Todas las noches, mi corazón se aceleraba un poco más. Viajar sola, sola. Sola. Era excitante pero el miedo me comía. Si me perdía, si perdía el vuelo, si el dinero se me gastaba, si me quedaba sin batería, hablar en inglés... Todas las noches me inyectaba "helio" mental, quería volar.

Google aquí, google allá. New York estaba "cerca". Usé Couchsurfing, OkCupid, Craigslist. Todo, lo que me diera una posibilidad de conocer gente. Y conocí a Tom por mensajes, nos "texteábamos". Planes, ideas, mapas de New York. Nos veríamos en New York :)

Celebré mi cumpleaños en Costa Rica, y mis amigas bromeaban sobre el "famoso" viaje. Sabían que aunque tuviera una pierna quebrada, una llanta ponchada, una maleta pérdida, una foto fea de pasaporte, yo correría para tomar ese avión, y así lo hice.

14 jul 2015

Viajar entre las nubes

Nunca les he contado de mis viajes... Reviso mi pasaporte, mis pasaportes. Mi primer viaje era para Brasil, voluntariado por 6 meses. Y todo resultó ser una farsa. Perdí dinero y empolvé mi primer pasaporte, porque claro la visa para Estados Unidos era uno de los requisitos... Me habían mentido en los trámites, que luego "no hubo tiempo para poder procesarlos" ni reembolso. Me hablaron de Londres, África... No creí ni una palabra más.

He viajado 4 veces... 3 en avión. Guatemala, Estados Unidos, Nicaragua. Pero nunca he indagado en cómo empieza todo... Y qué mejor que escribir desde la butaca de la sala de espera en un aeropuerto, total. Tengo que esperar 2:30 horas más.

Trabajé para una aerolínea... Todo el mundo iba y venía, menos yo. Mis amigos pensaban que a mí los tiquetes me los vendían baratos, pero no. Yo era "outsourcing" (como el restante 94% de los colaboradores en mi sede... Mejor dicho, solo 3 eran los que tenían esa ventaja, de casi 50 personas).

Yo sentada en la oficina pariendo y resolviendo con Estados Unidos (la casa matriz de la aerolínea) y algunos países latinoamericanos... Pero todo desde un cubículo, pidiendo códigos de acceso, usando otros usuarios, porque claro, yo era "outsourcing".

Empezó a correr un rumor, un nuevo que trabajaba a mi lado, lo iban a promover... Y yo, yo pariendo resolviendo a su lado, pero no, a él era el que querían llevar porque estaba entendiendo bien la operación (claro, el implementaba lo que yo le pedía, pero bueno nunca me he llevado mucho con mujeres, y allí el 95% lo eran).... Me putié, me parecía injusto. Para "contertarme" me movieron a otro puesto y me subieron 5% de salario. Pero seguía con la espina, empecé a ver la web, costos, países, a llenar papeles, a buscar... Visa canadiense, visa estadounidense. Claro. Eso, hice trámites para la visa estadounidense, para la canadiense necesitaba ahorrar un poco más. 

Mi "amigo gringo" (otra historia que se sabe a medias, pero ahora no concierne) siempre me hablaba de que obtuviera la visa y lo fuera a visitar, él invitaba. Hablamos, le dije... Alisté dinero, voy porla visa.

Y así por primera vez, tomé un avión con rumbo a Estados Unidos. Iba llena de miedo, no tenía una maleta, no sabía como empacar... Mi inglés, bastante deprimente. Y así me fui.

Él quería hacer una vida conmigo, casarnos, hijos. La cagó en menos de una semana. Me fue a dejar al aeropuerto, un poco decepcionada por él, pero feliz porque por primera vez en mi vida había visto elefantes, jirafas, un zoológico lindo, había estado en el aire, me había montado en "la" montaña rusa. Había entrado a "la" juguetería... Había conocido el agua fría de mar (acá es tibia, y me costaba entender porque la gente solo caminaba alrededor y no estaba en el mar... Claro ese mar era helado), los concursos de playa "gringos" las calles sin curvas, sin huecos, las distancias en millas, las direcciones con calles y avenidad... Los atardeceres a las 8pm (acá oscurece a las 5:30pm). 

Y sin querer... Las calles las cerraron... Había una neblina que hizo imposible el tránsito. El avión me dejó. Dos días en un hotel a la par del aeropuerto, esperando un vuelo para Costa Rica. Una carta de amonestación en mi trabajo por ausentarme dos días... Pero sobre todo, llegar a casa y pensar en el siguiente viaje.

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12 jul 2015

¿Estás dispuesta a mudarte de país?

Había escrito un anuncio, buscando amor hace unos meses... La respuesta excedía mis espectativas pero tenía todo lo que no había pedido.

Yo quería alguien menor de 45, que estuviera feliz con su vida, sin vicios, atractivo. En fin, fácil pero no cualquiera lo cumplía. Muchos escribieron sin leer los requisitos y pues correos iban y venían. La parte más importante, alguien que viviese en Costa Rica.  

Y llegó su correo, un correo ingenioso, directo al grano, pero eso... Él hablaba de mudarme, o vivir en ambos países, solté la risa. Lo intenté una vez... Y creí aprender la lección. Le contesté que no creía en las relaciones a larga distancia y que cuando encontrará la respuesta me avisará. Me contestó elocuentemente y pues, él instaló Whatsapp y hablabamos largo y tendido.

Fotos, textos, audios. Bonitas conversaciones.

Un día así sin más me preguntó cuánto valía el tiquete para visitarlo. Busqué, le di la respuesta... Y empezamos a planear... Yo iba a viajar para conocerlo, yo desempleada, él trabajando. Era la mejor opción.

Me envió el dinero... Compré el tiquete un 23 de junio, para viajar un 14 de julio, iría a conocer a Mr. Pensilvania.

24 jun 2015

Uno se come lo que sea...

Por amor, hambre...Antes creía que no, que uno no se comía algo que no le gustaba, simplemente porque no. Porque desde pequeña sabía que no me gustaba el guineo, la sopa, el arroz con leche, la morcilla, el hígado, el mondongo, el flan, la gelatina... No porque nunca los hubiera probado... Sino porque sabía de sus orígenes o había tenido alguna experiencia fea. (Va en varios sentidos, dejenme explicarme).

Mi perra es terca como la dueña. Hay que embaucarla sin que lo note, solo escuchar donde se abre la refri y el crujir de un paquete plástico y ya está brincando... Pero odia su alimento. Tiene la grandiosa habilidad de mover con la lengua lo que no le gusta por más que mami le eche trocitos de carne mezclados.

Tenía que darle una pastilla... Recordé como mi madre hacía cuando algo no me gustaba... Me disfrazaba la comida.

Mami siempre creyó engañarme y ponerle guineo al puré de papa... Yo, yo siempre dejé que lo creyerá... El sabor era distinto, muy distinto. Nunca me engañó, igual lo comía porque ella lo hacía con buena intención. No recuerdo haber odiado nunca las verduras... Siempre me las disfrazaban con huevo o en puré. Pero la sopa, esa aún la sigo odiando.

Bueno... Aún mi tía cree que me gustaba el arroz con leche, hasta que un día mami le dijo que no, que yo lo detestaba. Y pensando bien, porque odio el arroz con leche y la sopa, se remonta a mi época de guardería en que todos los días nos daban lo mismo... O quizá ver a una de las hermanas de mi bisabuela echarle de nuevo un hueso que había chupado y mordisqueado nuevamente al caldo... O mezcla de ambas.

Dicen que al que no quiere caldo, dos sopas... Nunca he comido algo que no me gusta, para que no me caiga mal después, andaba largo, muy largo visitando a la familia, de la familia, de la familia de una amistad... Mi estómago crugía, la casa se veía decente, pobre a decir verdad y nos ofrecen comida. Sopa, sopa de mondongo... Mi estómago sonó tan fuerte... No sé si de asco, hambre o una mezcla de ambas. Y dije sí... Claro comentando que yo, yo comía muuuuuuchhhhhhhoooo arroz.  La comí, no me cayó mal... ¿La saqué de mi lista de despreciados? No, jamás. Pero supe que yo con hambre, le entraba a lo que sea.

Hablabamos de relaciones, comidas.... Mis conversaciones metafóricas para explicar pensamientos que no logro traducir de cerebro de Karla, a boca de Karla....

Él, un amigo que yo le conocía sus gustos... Y discutíamos un poco mis gustos, los suyos... Él estaba con alguien que no lo excitaba lo suficiente... Yo tan discreta para preguntar...

-¿Cómo haceeee? Yo mujer, y sino me atrae... No lo puedo ni abrazar.
-Cierro los ojos, e imagino otra escena, otra cara.
-¿Y si los tiene que abrir?
-Usualmente la pongo de 4, así le veo la espalda.
-¿Y sí habla?
-Allí se me complica un poco, por eso trato de mantenerle la boca ocupada... Igualmente los gemidos suenan parecido.
-Eso es mucho esfuerzo... Y suena mentira... Igual se le tiene que levantar para que reaccione.
-Cuando el hambre es mucha, ya uno deja de preocuparse por el sabor y solo se preocupa por el hambre...

Supe que aunque sonara grosero y repugnante, era cierto... Y quizá por esa razón nunca dejo que el hambre sea tanta, no vaya a ser que uno se termine "comientdo" una rata de dos patas.