Mami ya tiene sus años, y con los años viene la vejez y los comportamientos testarudos de adulto mayor. Con mi abuela fue parecido, nos tocaba hacer mandados y debíamos ir hasta cinco veces porque para uno niño, harina es harina, no importa la marca. Otras veces, porque "algo" se le olvidaba. Al final, mi primo y yo, nos repartiamos los mandados y nos tuvieron que empezar a pagar, porque era cansado ir a la pulpería 5 veces en un día, o ir al molino, a la carnicería y luego tener que ir otra vez al mercado. Para peores, mi casa y la de mi abuela, quedan en cuesta, así que había que subir siempre, a la venida venía uno rodando con las bolsas.
Mami es la típica señora costarricense que se automedica... Estando enferma se tomó una pastilla y según ella le funcionó.
-Karla, vaya a la farmacia y me compra ésta pastilla (me la apunta en un papel junto con otro nombre y me da el empaque).
Voy a la farmacia, le leo el papel a la farmaceutica, la farmaceutica me dice:
-No, no existe ninguna pastilla con ese nombre.
-No, no existe ninguna pastilla con ese nombre.
Le doy el empaque y me da unas pastillas:
-No, no son las mismas. Ella me dijo específicamente que le comprará estas pastillas.
-No, no son las mismas. Ella me dijo específicamente que le comprará estas pastillas.
-Hacen lo mismo, pero son de otra casa farmaceutica.
-Mi mamá se va enojar, no es lo que ella me pidió.
-Tiene el mismo compuesto químico.
-Mami me va a regañar porque de esas le compré ayer y me dijo que no le funcionaron, que son diferentes.
-Dígale lo que yo le dije.
-Mami tiene 64 años.
La muchacha soltó la risa y me dice:
-Pues sí, no le va a creer.
-Pues sí, no le va a creer.
Le dije a mi pareja, que mejor fueramos a otra farmacia a preguntar, porque sino me iban a reclamar.
En la otra farmacia tampoco habían.
Llegamos a casa y el discurso esperado:
-Eso no fue lo que le pedí.
-La farmaceutica me dijo que son iguales.
-No, esas no me sirven.
-Ella me dijo que son de diferentes casas farmaceuticas.
-No, no. Usted no fue a la otra farmacia.
Mi pareja se reía y se reía a carcajadas:
-Doña Carmen, eso dijo la muchacha.
-Doña Carmen, eso dijo la muchacha.
-No, no ustedes no fueron a la otra farmacia.
-Mami, vea el recibo que si fuimos. (mientras buscaba el recibo, me di cuenta que no tenía el recibo).
Mami se va para el cuarto con la bolsita del doctor Chapatín.
Le digo a mi pareja, ya ahorita me dice que le mentimos, porque solo tengo el recibo de la otra farmacia.
Viene a los cinco minutos con los anteojos puestos y me dice:
-Mentirosos, ustedes no fueron a la otra farmacia.
-Se lo dije.
Joven decía que me quería morir joven, porque como no quería tener familia ni hijos, no necesitaba llegar a la vejez... Ahora sé que es un paso natural y ahora que me quiero morir a los 100, acá estoy intentando aprender con mami como llevar ese proceso.
Ya le dije a mi pareja que tenemos que ahorrar para el Asilo de Ancianos, ya que nosotros decidimos no tener hijos...

