10 abr. 2011

Controlando la chicha.

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Chicha: "Enojo en tico"

Doña Carmen es un amorsh, pero tiene un carácter de mierda... Se enoja y explota peor que las bombas de Hiroshima y Nagasaki juntas y elevadas a la potencia... Sólo que en mi casa soy la única víctima.

Es normal que yo sepa que el día que viene de su trabajo, venga hecha un fosforito... (o así le digo)... Está esperando que cualquier cosa se le atraviese para buscar pelea.

(Eso aprendí de ella, a pelear por pelear... Aunque yo lo hago más por intención y majadería que por enojo, porque sí, me gusta ver a la gente sulfurada sin saber que contestar, en el muy fondo soy una abogada frustrada que quiere absolver a un culpable).

El punto es que ese día llegó enojadísima, y sabiéndolo me hice la dormida (a veces funciona, aunque escucho donde tira los platos y se putea toda cuándo le sale algo mal por atarantada).

No funcionó, llegó, abrió la puerta empezó a gritar (no sé ni que decía), salí casi que corriendo y bajé al "otro piso"... No habían pasado ni 5 minutos cuándo estaba encima mío doblando las sábanas y seguía en su "intensidad". Sentía que las cosas a su alrededor explotaban, era como estar viendo una versión de Dragón Ball en vivo.

La volví a ver con cara de furia (confieso que yo enojada soy todo lo inverso, es más un enojo interno) y supongo que ojos de "Me estas sacando de quicio" intentando mantener la calma pero con un tono de voz bastante convicente y fuerte sin sonar a grito le dije:
Si quiere pelear, hácelo sola porque no tengo ganas de seguir el juego. Eso de comerme peleas que no son mías, no va conmigo, solucione sus problemas en el ring indicado.

Me miró, le volvió el color normal (porque sí, estaba roja, roja), me miró y como si nada hubiera pasado me dijo:

¿Querés helado? Traje del combinado que te gusta.

Y así, sin más terminamos comiendo helado, hablando, chismeando y ella, ella desahogando su enojo, de una mejor manera.

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