No soy buena hablando del tema, porque creo que nunca lo he sido, siempre he jugado de frente... Lo he recibido, así que solo conozco el sabor de sentir el dolor y el engaño y no el lado inverso de la culpabilidad...
Esteban fue la segunda persona (después de mi mamá) que me decía Te amo y se lo creía... Me bajaba las estrellas, la Luna y me hacía feliz con su simple compañía, nos conocimos en pijamas y acabados de levantar y así nos empezamos a querer... Me saco lágrimas y risas, con cada abrazo que me daba me hacía sentir la mejor mujer... Quería que nos casáramos vírgenes... Y yo, yo lo hubiese esperado.
Dicen que cuando el sol está resplandeciente uno nota más las nubes que aparecen para oscurecerlo y hacer llover...
Y apareció Ale: "mi primer beso y casi todo lo demás", mi seudo AMOR PLATÓNICO:
Había intentado tener mi primera vez con él, pero NO era el momento...
Él lo intentó y no quise, él no entendió y se enojó... Me mandó a la mismísima mierda SIN DECIR NADA.
"Enamorada" por mi "primer beso y todo lo demás" lo busqué, lo llamé, quería hablar, quería que habláramos, pero él NO y se perdió...
Un año y medio después aparecía, tenía miedo porque sabía de lo que era capaz junto a él, hable con mi novio y entre lágrimas y abrazos me dijo:
-Solucione eso, escoja que quiere en su vida y si soy yo lo que quiere, acá estoy esperándola, pero recuerde, no es para siempre.
Ví a
Ale, hablamos, jugando botellita nos besamos
(mis amigas y "sus juegos")... Y sus besos no sabían igual, sabían amargos, sin sabor... Y nos dijimos Ádios, habíamos cerrado el capítulo que un año y medio atrás habíamos dejado abierto. Le conté a
Esteban, NUNCA más volvimos a hablar del tema, nos quisimos por mucho tiempo más. Unos años después
(dos creo) cuando le pedía que volviéramos me dijo con la misma honestidad de siempre que tenía otra persona que lo hacía feliz y en un llanto ahogado sin lágrimas le dije
Adiós.
David tenía un amor platónico:
Cindy, ella sabía de ese amor y se aprovechaba de él para favores, recados y esas actitudes que hacen las mujeres cuando saben que alguien riega la baba por ellas. Nunca le dio nada, nada de nada...
Los tres trabajabamos en el mismo lugar, el primer día que vi a
David me encantó
(yo a él no) , nos empezamos a conocer y sin entender como, nos hicimos "novios", lo mantuvimos en "secreto" porque no se podían tener relaciones amorosas con compañeros laborales.
Nos invitaron a la fiesta navideña del trabajo, él fue solo porque yo no podía... Nunca le pregunte, nunca me contó nada sobre la fiesta.
No me gustan los relojes, pero el demostraba lo poco que me conocía al regalarme uno para Navidad, por agradecimiento me lo puse... Y vino el primer indicio de que algo andaba mal:
-¡Uy! que lindo reloj, se parece tanto al de Cindy.
-Es que estaban en promoción, por eso de los saldos navideños.
-Ja jaa, David se lo regalo para el cumpleaños.
-Él tan especial, siempre ha sido su amor platónico.
-Más con lo que paso en la fiesta del trabajo.
-Cuente, cuente.
-Dicen que Cindy toda ebria lo andaba todo abrazado porque andaba despechada por el colombiano y él de tonto consolándola.
-¿Ja jaa ella también estuvo con el colombiano? Ese hombre si tiene labia, a estado casi con todas las de recepción y ventas, solo le faltan las de administrativo.
-Dicen que que para que el colombiano la viera le pego los besillos y puede que algo más.
-Mejor ni le pregunto, por algo no nos ha contado nada.
Como dicen:
La venganza se sirve mejor fría. Y murió el tema, seguimos "noviando" y no me dijo nada, hasta unos meses después cuando entre compañeros de trabajo jugábamos "Reto o Verdad" y le preguntaron:
-¿Qué paso con Cindy el día de la fiesta de trabajo?
Trago grueso y me miró... Entre risas le contesté:
-Cuente, cuente, todos sabemos que algo paso, pero nadie sabe los detalles.
Y empezó a contar... Solo hablo de besos... Solo besos porque él respetaba, ya que estaba ebria y despechada y él tenía "novia".
Terminó el evento y lloró como nunca lo había visto, me pedía perdón... Y seguía llorando... No entendía porque lloraba tanto por unos "besos". Seguimos juntos... Y nuevamente unos meses después le entró la
culpabilidad... No habían sido solo besos:
Había hecho casi de todo, menos tener sepso porque ambos estaban tan ebrios como para mantenerse en pie, o de costado, o en alguna posición
(esa era la "excusa").
Y la que lloraba ahora era yo, no por la infidelidad... Sino por el tiempo en que había durado en contarme todo... Lo peor:
Cindy sabía que era
MI NOVIO y tenía el atrevimiento de molestarme en el trabajo antes de que yo supiera TODO lo que había pasado.... Le decía a
David que yo coqueteaba con otros compañeros de trabajo y me decía en la cara que me iba a "acusar" por sonreírle a alguien. Eso era lo que me indignaba, ella se reía en mi cara y hasta varios meses después supe el porqué.
Estuvimos algún tiempo después para ver si podía recuperar la confianza, pero él siguió mintiendo con banalidades como sus salidas de fin de semana y cosas así sin importancia... Sí era capaz de mentirme con pequeñas cosas, sería capaz de mentirme con todo. Y terminamos...
La confianza cuesta una vida ganársela y un segundo perderla...